yoga iyengar coruñayoga iyengar

b.k.s.iyengar


"El yoga nos enseña a curar
lo que no es necesario soportar,
y a soportar lo que no se puede curar"

B.K.S. Iyengar

¿Qué es el Yoga?

"Las palabras no pueden transmitir
el valor del yoga, ya que éste,
debe ser experimentado"

B.K.S. Iyengar






La palabra “yoga” viene de la raíz sánscrita yuj, que significa unión. El yoga es la unión del cuerpo, la mente y el alma. El yoga es una ciencia, una filosofía y un arte.

El tratado de yoga por antonomasia, los Yoga Sutras, compuestos por el sabio Patañjali entre los siglos V y II a. C., sistematiza en 196 aforismos la ciencia del Yoga por primera vez, en los que se expone el camino que ha de seguir el practicante para alcanzar la meta del Yoga.

el maestro b.k.s.iyengar


La práctica y enseñanza del maestro Iyengar estan basadas en la más pura tradición de los Yoga Sutras de Patañjali. El "Yoga IYENGAR®" es la denominación que utilizan sus propios alumnos para diferenciarlo de otros estilos de Yoga.

El Yoga IYENGAR® es uno de los métodos de yoga más practicado en el mundo, con asociaciones, centros y profesores repartidos por todo el mundo.

¿Qué es el Yoga Iyengar?

"A través del crecimiento individual
la comunidad y la sociedad avanzan".

B.K.S. Iyengar


dos ejercicios de yoga iyengar

- El Yoga IYENGAR® puede ser practicado por todos.

- El énfasis del método recae en la intensidad mental durante la práctica de posturas (Asana), regulación de la respiración (Pranayama) e interiorización de los sentidos (Pratyahara), como medio de transformación de la consciencia.

- El uso de soportes diseñados por B.K.S. Iyengar, tales como aparatos de madera, cinturones y cuerdas, ayudan al practicante y permiten movimientos más amplios, acciones más profundas, alineamientos correctos así como aumentar los tiempos de permanencia en las posturas (asanas).

- El aspecto de secuenciación, que permite al practicante conocer el orden y el tiempo de permanencia correctos en asana y pranayama.

- El alineamiento físico. Cuando se practica correctamente, es un instrumento de anclaje mental en las diferentes acciones y movimientos. Este proceso es largo y el fruto de esa práctica conducirá al practicante a los otros miembros del Astanga yoga de Patañjali como meditación (Dhyana) y absorción (Samadhi). A medida que el profesor va dando detalles, el practicante va entrando en la postura no solo físicamente, sino también con la mente y la inteligencia, dirigiéndo a los alumnos a crear una actitud de percepción consciente. B.K.S. Iyengar lo llama meditación en la acción.


"Alineación es iluminación"

B.K.S. Iyengar

El maestro B.K.S.Iyengar

"Cuando practico, soy filósofo,
cuando enseño, soy científico,
cuando demuestro, soy artista".

B.K.S. Iyengar



b.k.s.iyengar realizado diversos ejercicios

Bellur Krishnamachar Sundararaja Iyengar nació en una familia pobre el 14 de diciembre de 1918. Su padre murió cuando él tenía 9 años. Fue víctima de enfermedades como la malaria, tuberculosis, fiebre tifoidea y malnutrición.

A la edad de dieciséis años, Iyengar marchó a vivir a Mysore con su hermana mayor y el marido ésta, el conocido yogui Sri Tirumalai Krishnamacharya. Allí, Iyengar, comenzó a aprender de su cuñado la práctica de asanas, lo que fue mejorando enormemente su salud. Pronto se sobrepuso a las debilidades de su infancia.

A los 18 años su maestro lo envió a enseñar el yoga a Pune. Allí soportó tiempos difíciles. Su relación con Krishnamacharya había sido muy limitada y no tuvo muchas oportunidades de aprender de él. Así pues, decidió practicar con interés y atención para adquirir conocimiento de su propia experiencia. Continuó solo, ajustando y definiendo las asanas y así lograr la perfección y precisión. Podía faltarle la comida, pero nunca descuidaba la práctica. Practicaba durante largas horas hasta llegar a comprender las técnicas de asana y sus efectos.

Esta perfección y precisión de su práctica se reflejó en su enseñanza, y el número de alumnos se incrementó. Iyengar vivía en los límites de la pobreza, sin a menudo saber de dónde llegaría su próxima comida.

En 1943, contrajo matrimonio con una joven llamada Ramamani, quien pronto absorbió la esencia del yoga y se convirtió en una auténtica fuerza detrás del progreso de su marido.

B.K.S. Iyengar empezó a ser reconocido como profesor de yoga. Enseñó a algunas personalidades como J. Krishnamurti, el escritor Aldous Huxley y el famoso violinista Yehudi Menuhin. Éste, en 1952, se encargó de que Iyengar enseñara en Londres, Suiza, Paris y otros lugares. Se le empezó a conocer como Mr. Iyengar. La popularidad del yoga en Occidente puede en gran medida atribuirse a B.K.S. Iyengar que también ofreció innumerables demostraciones.

En 1975 fundó el Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute (R.I.M.Y.I.) en Pune, en memoria de su esposa fallecida, donde se imparten clases de yoga a las que asisten alumnos de todo el mundo. Sus hijos Geeta y Prashant, se han ganado el reconocimiento internacional como profesores.

Oficialmente se retiró de la enseñanza en 1984, pero continuaba activo impartiendo clases especiales y escribiendo libros sobre la práctica y filosofía yóguicas.

Entre sus numerosos y preciados libros se encuentra "Luz sobre el Yoga" (1966) traducido a 17 idiomas, considerado como la "Biblia del Yoga" y manual de referencia para profesores y alumnos cualquiera que sea el método que sigan.

Su obra es admirada por diversas instituciones y autoridades en todo el mundo de los que ha recibido docenas de títulos y prestigiosos premios, además de ser candidato al premio Nobel de la paz.

En su aldea natal, Bellur, creó una fundación que trabaja activamente para mejorar las vidas de sus habitantes.

En 2004 fue elegido una de las cien personas más influyentes del mundo por la revista Time.

El 20 de agosto del 2014, a la edad de 95 años, B.K.S. Iyengar fallece en Pune considerado como el maestro más importante del mundo habiendo practicado y enseñado durante más de 75 años.

Hoy en día continúan su labor al frente del Ramamani Iyengar Memorial Institute su hija Geeta y su hijo Prashant, al igual que su nieta, Abhijata Sridhar.

Practicaba cada día, y tenía un claro sentido del humor, que unía a su sabiduría, su disciplina, su severidad, su carisma y su pasión por el yoga. Una pasión que supo contagiar, pues nadie ha hecho más que él por popularizarlo.